1 de 52 de 53 de 54 de 55 de 5 (6 votos, media: 5,00 de 5)
| Print This Post

OT se agota como producto con los cambios en la industria discográfica

Operación Triunfo 2011 puede entenderse como el claro reflejo de los cambios sociales y económicos desde la primera emisión del programa, el 22 de Octubre de hace ya diez años. Ese día partió sin gran interés por parte de la audiencia pero fue aumentando semanalmente la expectación hasta convertirse en un verdadero fenómeno audiovisual y social que llevó incluso al estreno en cines de una película, al estilo de las superproducciones más esperadas de Hollywood.

La de este año era la primera edición en la que no se grabaron discos con las canciones de cada gala, la primera cuyo favorito se elegía por Internet y no por SMS, la primera presentada por una mujer (Pilar Rubio), la edición con más concursantes de otras nacionalidades y la primera en encumbrar como ganador a un extranjero, el paraguayo Nahuel Sachak. Además, OT 2011 acabó de una forma capicúa: la primera expulsada de la historia del programa, Geno, fue la última en abandonar esta interrumpida edición, la más corta de la historia del concurso, con sólo 5 galas, y la menos vista, con un pobre 13,9% de media.

Y es que las cosas han cambiado mucho desde la primera edición, cuya final se convirtió en la emisión no deportiva más vista en la historia de las audiencias de televisión en nuestro país, con un 68% de cuota media de pantalla y un promedio de 12.870.000 espectadores. La cuota de pantalla más alta de la noche del triunfo de Rosa López fue de un 80,5 por ciento, al hacerse público el resultado del escrutinio de los miles de mensajes y llamadas de los espectadores.

Mas no todo eran porcentajes y audiencias, sino que el formato logró calar en una industria discográfica que poco tiene que ver con la actual. El recopilatorio OT, el álbum, de la primera edición, superó 1.200.000 copias y los 12 discos de platino, convirtiéndose así en uno de los discos más vendidos de la historia de España.

En la semana del 14 al 19 de Enero, en pleno boom del fenómeno, de los 10 álbumes más vendidos 7 eran galas de Operación Triunfo, y sólo se colaban en la lista Servicio de lavandería (Shakira), Destrangis (Estopa) y La taberna del Buda (Café Quijano). Además, entre los alumnos no hubo quien no superase al lanzarse al mercado en solitario las 100.000 unidades vendidas, una cifra ya impensable que excedían con creces los más aventajados: más de 1 millón de copias del primer álbum de David Bisbal, 700.000 de Bustamante y 500.000 de Manu Tenorio, Rosa, Chenoa o Nuria Fergó.

El bajón que hizo saltar las alarmas vino con la tercera edición, la última en Televisión Española y por tanto la última en la que el máximo premio consistía en representar a España en el Festival de Eurovisión. Mientras la votación popular iba incrementando año a año su importancia hasta resultar el dictado exclusivo en la gala de ayer, los nuevos triunfitos estaban cada vez más pendientes del éxito que del propio concurso, y el espíritu  familiar que abanderaba el formato iba dando paso a los enfrentamientos entre los propios concursantes y entre el jurado y los profesores.

Esta tercera edición arrancó con su peor registro sin contar las primeras cuatro galas de la primera, cerca de 4 millones de espectadores, y esta misma cifra, que representó únicamente un 28,4 % de share, fue la que estuvo pendiente de la victoria de Vicente Seguí. Y la llegada a Telecinco, con el cambio de Carlos Lozano por Jesús Vázquez al frente del programa y de Nina por Kike Santander en la dirección de la academia, trajo un sabor agridulce: OT era más reality-show que nunca, con una notable mayor atención a la vida personal de los concursantes; y la polémica se servía desde el propio jurado, con Risto Mejide en constante enfrentamiento con todo el equipo. Sin embargo, esta edición encumbró a varios de sus integrantes como cantantes de éxito, como ocurrió con Soraya, Sergio Rivero o Edurne, algo que no se daba desde la segunda tanda, con Manuel Carrasco, Vega o la actual vocalista de Nena Daconte, Mai Meneses, casualmente la primera expulsada.

Ayer ya no prometieron carreras discográficas, sino promoción por Internet. La gala fue atropellada, pues había que emitir seguidamente un resumen de Gran Hermano, el buque insignia de la cadena, y en una lucha feroz por no salir tan malparados se llevó al programa a muchos de sus exconcursantes. De esta grada repleta, sólo tres de los mejor avenidos interpretaron un tema en directo, y el resto sólo participaron en un tema conjunto final aunque sin posibilidades de escucha, pues no había micrófonos disponibles para todos. Operación Triunfo no ha llegado a concluir su octava edición, y ha muerto como ha desaparecido un modelo de industria discográfica o la televisión de corte familiar. El final de OT es tan sólo un reflejo de los cambios sociales y económicos desde la primera emisión del programa.

Tags: , , , , , , , , , ,