1 de 52 de 53 de 54 de 55 de 5 (Sin votos)
| Print This Post

Miles de millones de euros para frenar la crisis de refugiados

Europa

Europa es el nuevo «dorado» (Foto: Google Maps)

A los países africanos les están ofreciendo 1.800 milllones de euros a cambio de intensificar el control de sus fronteras

Los inmigrantes tienen que registrarse en los «países de llegada»

La crisis de refugiados que sufre Europa está demostrando la importancia de una estrecha cooperación entre la Unión Europea y los países del sureste de Europa y África.

Más si cabe, cuando la actual agenda de ampliación de la Unión Europea abarca a los países de los Balcanes Occidentales y a Turquía.

Esta región se ha visto gravemente afectada por la avalancha de inmigrantes ilegales. Turquía está prestando una ayuda considerable en su territorio a más de 2 millones de refugiados sirios. Los Balcanes Occidentales, especialmente la antigua República Yugoslava de Macedonia y Serbia, han gestionado una gran parte del tránsito por sus países de nacionales de terceros países desde principios de año.

El desafío de la migración depende más que nunca de una mayor cooperación con los países de la ampliación cuando, al mismo tiempo, los Estados miembros más afectados por la llegada de «ilegales» están reforzando el control de sus fronteras intentando frenar la entrada masiva de refugiados y proteger el Espacio Schengen.

Las negociaciones de adhesión con Turquía se iniciaron en 2005, pero avanzan muy lentamente. Con Montenegro hay negociaciones de adhesión en curso desde 2012 y con Serbia, desde 2014. El proceso de adhesión a la UE de la Antigua República Yugoslava de Macedonia, país candidato desde 2005, sigue en punto muerto. Por su parte, Albania obtuvo el estatuto de país candidato en 2014 y está abordando una serie de prioridades clave antes de que la Comisión pueda recomendar la apertura de las negociaciones de adhesión. En junio entró en vigor un Acuerdo de Estabilización y Asociación (AEA) con Bosnia y Herzegovina. Y, finalmente, con Kosovo se firmó un Acuerdo de Estabilización y Asociación en octubre de 2015.

La Comisión ha introducido este año un sistema de evaluación reforzada haciendo hincapié en la asunción de las obligaciones de adhesión. Pero asuntos esenciales como el Estado de Derecho, los derechos fundamentales, la consolidación de las instituciones democráticas y la reforma de la administración pública, así como el desarrollo económico y la competitividad siguen siendo prioridades clave. Y aunque se han realizado progresos, en particular mediante la aprobación de leyes y la creación de estructuras administrativas necesarias, falta aún su aplicación efectiva.

Desde Bruselas reconocen que durante el año pasado hubo notables avances. Pero también que siguen pendientes tareas importantes. Con respecto al Estado de Derecho, los sistemas judiciales no son suficientemente independientes ni eficientes y no tienen obligación de rendir cuentas. Sigue siendo necesario intensificar los esfuerzos para luchar contra la delincuencia organizada y la corrupción y, en concreto, establecer un historial de investigaciones, enjuiciamientos y condenas firmes.

Aunque los derechos fundamentales están a menudo consagrados en la legislación, en la práctica persisten las deficiencias. Garantizar la libertad de expresión es un reto especial frente al que diversos países muestran una evolución negativa.

La administración pública debe seguir reformándose para garantizar la capacidad administrativa necesaria y atajar el alto nivel de politización y la falta de transparencia. El funcionamiento de las instituciones democráticas también requiere atención. Es necesario trabajar aún más estrechamente con los agentes de la sociedad civil local para afianzar las reformas en toda la sociedad.

La mayoría de los países afrontan desafíos significativos en materia de gobernanza económica y competitividad. El desarrollo económico es vital para la creación de empleo y el crecimiento y para aumentar el interés de los inversores. Pero mientras no se cumplan los estándares de legalidad, la Unión Europea seguirá teniendo una brecha por el Este, donde los países candidatos siguen bajo regímenes “pobres» democráticamente hablando.

EC

Parte de la foto de familia de la Cumbre de Malta (Foto: EC)

Y mientras esto pasa en la frontera oriental de Europa en la del sur, en África, la situación no es más halagüeña.

De hecho, los líderes de la Unión Europea quieren que los estados africanos gestionen «de forma razonable» el flujo de emigrantes que llega a Europa a cambio de crear un fondo fiduciario de 1.800 millones de euros que irá destinado al desarrollo en África.

Una cantidad que se sumará a la ayuda al desarrollo que la UE y los Estados miembros destinarán a los países africanos por valor de 20.000 millones de euros cada año.

Así lo están ofreciendo en la Cumbre de La Valetta -Malta- que finaliza este jueves y en cuya declaración final se apuntará la necesidad de «reforzar la lucha contra la migración irregular», dando preferencia al «retorno voluntario».

Allí, en Malta, los jefes de Estado o de Gobierno de la Unión Europea se reúnen con sus homólogos de los países africanos, así como con los representantes de la Comisión de la Unión Africana y de la Comisión de la Comunidad Económica de los Estados del África Occidental (CEDEAO), las Naciones Unidas y la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), para tratar el fenómeno de la migración bajo el enfoque de la responsabilidad común entre los países de origen, tránsito y destino de migrantes.

El presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, insistió durante su primera intervención en que «el retorno voluntario es siempre preferible, pero, cuando no sea posible, el retorno no voluntario es un requisito previo para una política migratoria bien gestionada». No dudan en el seno de la Unión de que la migración legal es una oportunidad; pero también de que la inmigración “ilegal” impide desarrollar con garantías el futuro de la sociedad europea.

En este sentido, la canciller alemana, Angela Merkel, apuntó que «hay que desarrollar una relación amistosa con África, pero también de formular exigencias claras».

Por su parte, el presidente del Gobierno español, Mariano Rajoy, defendió el modelo de «cooperación y diálogo» que su Gabinete está implementando para luchar contra la inmigración irregular, basada en la «prevención» en los países de origen -con ejemplos tan exitosos como Marruecos y Senegal- y en la ayuda a estos países y a los de tránsito.

Rajoy insistió en que la inmigración debe ser «ordenada» y «legal», siempre «en relación con las necesidades de los mercados laborales», para asegurar que los inmigrantes puedan encontrar empleo en la UE e «integrarse plenamente».

Pero el problema no tiene fácil solución. Por eso, con posterioridad a la celebración de la Cumbre de La Valeta, el presidente del Consejo Europeo ha convocado una reunión informal de jefes de Estado y de Gobierno de la Unión Europea, miembros del Consejo Europeo, para tratar la evolución reciente de la crisis migratoria y evaluar el estado de aplicación de las medidas decididas en septiembre y octubre.

Tags: , , , , ,