1 de 52 de 53 de 54 de 55 de 5 (Sin votos)
| Print This Post

Los refugiados venezolanos superan ya los cuatro millones

ACNUR Venezuela

Ciudadanos venezolanos cruzando la frontera entre Colombia y Ecuador por el puente internacional Rumichaca (Foto: OIM de Ecuador)

Según la Organización Internacional para las Migraciones y la Agencia de Refugiados de Naciones Unidas el número de personas que huyen del régimen de Nicolás Maduro «es asombroso»

El número de venezolanos que han abandonado su país huyendo de la hambruna, la miseria y la inseguridad ha superado ya los cuatro millones.

En abril se supo que Venezuela, al igual que Etiopía o Sudán del Sur, sufre hambre aguda. Y en mayo un informe de Amnistía Internacional demostró que el régimen de Nicolás Maduro está cometiendo crímenes de lesa humanidad.

Este viernes en Ginebra la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) y la Agencia de Refugiados de las Naciones Unidas (ACNUR) han comunicado que los venezolanos que han huido del país caribeño son uno de los grupos de población desplazada más grande del mundo.

El ritmo de la salida de Venezuela ha sido «asombroso». Si a finales de 2015 los venezolanos que optado por sobrevivir lejos de su país eran unos 695.000 la cantidad de refugiados y migrantes salidos de Venezuela a mediados de 2019 se ha disparado a más de 4 millones de personas.

Según datos de las autoridades nacionales de inmigración, en solo siete meses, desde noviembre de 2018, el número de refugiados y migrantes ha aumentado en 1 millón de personas.

Los países latinoamericanos acogen a la gran mayoría de venezolanos. Colombia es el «vecino» que más venezolanos ha recibido: alrededor de 1,3 millones. Le sigue Perú, con 768.000; Chile 288.000; Ecuador 263.000; Argentina 130.000 y Brasil 168.000. México y los países de América Central y el Caribe también albergan a un gran número de refugiados y migrantes venezolanos.

Eduardo Stein, representante especial conjunto de ACNUR-OIM para refugiados y migrantes venezolanos, ha pedido ayuda para los países de América Latina y el Caribe que están respondiendo a esta crisis sin precedentes pero que «no podrán seguir haciéndolo sin ayuda internacional».

Los gobiernos de la región han establecido mecanismos para coordinar la llegada de ciudadanos venezolanos. Y el pasado mes de diciembre se lanzó un plan de respuesta dirigido a 2,2 millones de venezolanos y 580.000 personas en comunidades de acogida en 16 países. Pero hasta ahora, sólo está financiado en un 21%.

Los problemas en el país son cada vez más acuciantes y alrededor de 3,2 millones de niños, es decir 1 de cada 3, necesitan asistencia humanitaria. UNICEF asegura que la mortalidad infantil aumentó en un 50% entre 2014 y 2017. Y desde principios de año se han registrado 190 casos sospechosos de difteria y 558 casos sospechosos de sarampión.

«Muchos médicos y enfermeras han abandonado el país. Los centros médicos están funcionando al mínimo de su capacidad debido a la escasez de medicamentos. La falta de piezas de repuesto ha paralizado las unidades móviles de salud y las ambulancias. Las mujeres embarazadas, muchas de las cuales son demasiado jóvenes y están anémicas, tienen grandes dificultades para obtener la atención que necesitan. Con el empeoramiento de la escasez de combustible, a veces ni siquiera pueden llegar a los centros de salud. Las mujeres que están a punto de dar a luz necesitan llevar sus propios suministros obstétricos cuando llegan al hospital», narra dicho Paloma Escudero, directora de Comunicación de UNICEF, que acaba de concluir un viaje de varios días al país.

Pero si hace dos años hacía falta llevarse hasta el jabón si se viajaba a Venezuela qué no se puede esperar de la situación actual.

Tal y como cuenta Jon Aldekoa para la UFM, el fuerte deterioro económico de Venezuela comenzó mucho antes de agosto de 2017, cuando EEUU impuso la primeras sanciones al régimen bolivariano.

Previamente, los mercados internacionales ya habían cerrado el grifo del crédito a Venezuela. El spread de la deuda soberana de Venezuela, es decir, la prima que los tenedores de bonos soberanos exigen que el país pague por encima de la tasa «sin riesgo», en los 30 días anteriores al anuncio de las sanciones fue de media 2.884 puntos básicos, 7,8 veces más que el margen pagado por el resto de América Latina y 9,5 veces más que el pagado por los mercados emergentes durante el mismo período de tiempo. Así pues, la imposición de las sanciones no tuvo repercusión en el spread.

Por el contrario, el spread aumentó 1.013 puntos básicos casi tres meses después, cuando Nicolás Maduro anunció la creación de una comisión para el refinanciamiento y la reestructuración de la deuda externa de Venezuela. Los datos indican que para el 25 de agosto de 2017, la capacidad del gobierno venezolano para emitir deuda, o estaba severamente limitada, o era inexistente y los inversionistas ya habían descontado posibles sanciones y su posible impacto.

En el país con las mayores reservas petrolíferas del mundo, algunos analistas coinciden en que la caída de la producción petrolera venezolana no es más que la continuación del declive iniciado con el despido de más de 18.000 trabajadores de PDVSA, la empresa pública que explota las reservas de crudo, tras la huelga nacional ocurrida durante la presidencia de Hugo Chávez que resultó en una pérdida importante de la capacidad administrativa y técnica. Incluso durante la década dorada del petróleo, 2004 -2014, la producción petrolera de Venezuela cayó un 24% entre 2005 y 2016.

Tags: , , , , , , ,