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La CE eleva el crecimiento de España para 2018 al 2,6%

España 2018

Contribuciones al crecimiento real del PIB, según la CE

Es una décima más que la pronosticada por el propio Gobierno de España

En Bruselas rebajan la tasa de crecimiento del Producto Interior Bruto para 2019 al 2,1%

La Comisión Europea (CE) ha elevado la tasa de crecimiento del Producto Interior Bruto (PIB) de España para este año al 2,6%.

Las autoridades económicas de la Unión han revisado al alza sus previsiones de otoño respecto a España tras apreciar un crecimiento del 0,8% en el tercer trimestre de 2017, impulsado por un fuerte consumo privado, una fuerte inversión en equipos y una contribución positiva pero decreciente de las exportaciones netas al crecimiento.

Estas claves han llevado a los analistas de la UE ha augurar un crecimiento de la economía española en el actual ejercicio del 2,6% este año.

Para el próximo año (2019) la CE espera que el crecimiento caiga a una tasa anual del 2,1%, aunque los acontecimientos en Cataluña, que permanecen contenidos, podrían tener un impacto difícil de anticipar en estos momentos.

La vitalidad del consumo privado, que se desacelerará a medida que se modere la creación de empleo, seguirá siendo el principal motor del crecimiento del PIB español.

Al mismo tiempo, se espera que otros factores que respaldaron el crecimiento del consumo familiar en los últimos años, como la mejora en las condiciones financieras, se desvanezcan, mientras que los precios más altos del petróleo podrían actuar como un lastre para los ingresos disponibles. El crecimiento de la inversión en construcción residencial y equipamiento se moderará gradualmente, este último en línea con la desaceleración proyectada en la demanda final.

En cuanto a las exportaciones, continuarán con su actual dinamismo, pero a tasas ligeramente más bajas en 2018 y 2019, ya que las ganancias en las cuotas de mercado de exportación disminuirán. A pesar de todo, se espera que las exportaciones continúen creciendo más rápido que las importaciones.

Por último auguran una inflación entorno al 1,6% en la media del año.

La revisión al alza de las previsiones para España se contextualiza en una expansión sólida y duradera en la Unión Europea, cuyas tasas de crecimiento, tanto de la zona del euro y de la UE, han rebasado las expectativas. Se estima que las economías de la zona del euro y de la UE han crecido un 2,4% en 2017, lo que representa el ritmo más rápido de crecimiento en los últimos diez años.

Se prevé que estos buenos resultados continúen en 2018 y 2019, con unas tasas de crecimiento del 2,3% y el 2,0% en la zona del euro y en la UE, respectivamente.

En este contexto, España seguirá estando a la vanguardia del crecimiento europeo. Entre los grandes países del euro, Alemania crecerá un 2,3% en 2018, un 2,1% en 2019; Francia lo hará un 2% este año y un 1,8%. Países Bajos incrementarían su PIB un 2,9% en 2018 y un 2,5% en 2019, mientras que el de Italia se elevaría un 1,5% y un 1,2%, respectivamente.

Valdis Dombrovskis, vicepresidente responsable del Euro y el Diálogo Social, así como de la Estabilidad Financiera, los Servicios Financieros y la Unión de los Mercados de Capitales, ha declarado que “la economía europea está rebasando las expectativas y se prevé que el sólido crecimiento continúe el próximo año. Debemos garantizar que los beneficios del crecimiento sean percibidos por todos los europeos”.

Por su parte, Pierre Moscovici, comisario de Asuntos Económicos y Financieros, Fiscalidad y Aduanas, ha dicho que “la economía europea ha iniciado 2018 en un robusto estado de salud y la zona del euro está disfrutando de unas tasas de crecimiento que no se observaban desde el inicio de la crisis financiera”.

Moscovici se he referido también al desempleo y los déficits, “que siguen disminuyendo” y a la inversión, “que por fin está creciendo de forma significativa”.

El comisario económico ha apuntado que el crecimiento económico de la Unión es más equilibrado que hace diez años y ha señalado que “si aplicamos unas reformas estructurales inteligentes y unas políticas fiscales responsables, también podrá ser más duradero”. “Es el momento de adoptar las ambiciosas decisiones que son necesarias para reforzar la Unión Económica y Monetaria”, ha concretado.

La estimación actual del crecimiento del PIB en 2017, del 2,4%, es superior a las previsiones del 2,2% para la zona del euro y del 2,3% para la UE incluidas en las previsiones económicas de otoño, realizadas en el mes de noviembre. Las previsiones de crecimiento para 2018 y 2019 también han sido revisadas al alza desde noviembre para las economías de la zona del euro y de la UE: del 2,1% al 2,3% para 2018, y del 1,9% al 2,0% para 2019. Ello es la consecuencia de una mejor situación cíclica en Europa, en donde los mercados de trabajo siguen mejorando y la confianza de los operadores económicos es particularmente elevada, y de una recuperación del comercio y la actividad económica mundiales superior a la prevista.

Se prevé que la fuerte demanda, la elevada utilización de la capacidad y unas condiciones de financiación propicias sean favorables a la inversión durante el período de previsión.

La inflación básica, de la que se excluyen por su volatilidad los precios de la energía y de los alimentos no transformados, se espera que se mantenga a un nivel moderado, ya que la atonía del mercado laboral solo remite lentamente y las presiones salariales se mantienen limitadas. La inflación global seguirá reflejando la influencia significativa de los precios de la energía y se prevé que aumente de forma moderada. La inflación en la zona del euro ha alcanzado el 1,5% en 2017. Se prevé que se mantenga en el 1,5% en 2018 y aumente al 1,6% en 2019.

Los riesgos asociados a estas previsiones de crecimiento están globalmente equilibrados. El crecimiento económico podría superar las expectativas a corto plazo, como indica el elevado nivel de confianza. A medio plazo, los elevados precios de los activos en los mercados mundiales podrían verse afectados por una reevaluación de los riesgos y de los indicadores económicos fundamentales. Persisten riesgos de sobreestimación relacionados con el incierto resultado de las negociaciones sobre el Brexit, y con las tensiones geopolíticas y el cambio de orientación hacia unas políticas menos abiertas al exterior y más proteccionistas.

Desde la comisión económica europea se advierte de que, habida cuenta de que las condiciones del Brexit aún están en curso, las previsiones para 2019 se basan en una hipótesis meramente técnicas de mantenimiento de las relaciones comerciales entre el Reino Unido y la UE de 27 Estados miembros.

Un último dato importante para España. El comisario Moscovici ve “posible” que España salga en marzo del brazo corrector (en referencia a la salida del procedimiento de Déficit Excesivo). “Hay que estar varios años consecutivos por debajo del 3% y según las previsiones de otoño, el déficit español estará muy por debajo del 3% en 2018”, ha explicado el responsable económico de la Unión.

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