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Sánchez acepta mediadores en la negociación con los independentistas

Moncloa

Sánchez está desesperado por aprobar los PGE (Foto: Borja Puig de la Bellacasa)

El Partido Popular se opone

El próximo día 12 de febrero comienza el juicio contra el “golpe” en el Tribunal Supremo

El Gobierno que preside Pedro Sánchez ha aceptado que un “mediador”, “relator” o “coordinador” intervenga en las “negociaciones” con los independentistas -PDeCAT y ERC- de Cataluña.

Lo ha anunciado la vicepresidenta del Gobierno, Carmen Calvo, en el Senado, donde ha aceptado una de las principales exigencias que el presidente de la Generalitat, Quim Torra, planteó a Pedro Sánchez en la “reunión bilateral” celebrada el día 20 de diciembre de 2018.

Calvo, la encargada de negociar con el independentismo el apoyo a los Presupuestos Generales del Estado, no ha puesto demasiadas objeciones a iniciar, como quieren los separatistas catalanes, “una mediación sin precondiciones”. Los soberanistas esperan que sea el preludio de una negociación sobre los “términos del referéndum”. Y la única forma de retirar la enmienda a la totalidad que han presentado al proyecto de Presupuestos Generales del Estado.

Para justificar la decisión Calvo ha acusado al PP de “enfrentar a Cataluña con España y a España con Cataluña” asegurando que cuando llegaron al Gobierno en 2011 había “un 10% de voto independentista” y que lo dejaron “en un 47%”. Por ello ha pedido que “dejen que el Gobierno dialogue para que, con la ley y el diálogo, encuentre soluciones”. La vicepresidenta ha dicho que “el Gobierno no hará nada al margen de la Constitución”. Y para terminar ha agregado que “si dialogar es un delito, soy culpable y espero mi condena”.

El Partido Popular (PP) ha emitido un comunicado en el que acusan a Sánchez de “negociar” y “no defender” la soberanía nacional y la unidad de España al aceptar “que el Gobierno de España sitúe mediadores entre el Estado de Derecho constitucional y el golpismo independentista”.

Para los populares, “situar mediadores o relatores significa, en la práctica, poner en el mismo nivel de legitimidad el Estado de Derecho constitucional y la ruptura del mismo”, lo que, “de facto, legitima las demandas separatistas”.

Además, dicen, otorga el carácter de “bilateralidad” que constantemente han exigido los independentistas, “que buscan poner a España y a la Comunidad Autónoma de Cataluña como entidades políticas del mismo nivel”.

Desde el PP califican este gesto del gobierno socialista con los golpistas de “puñalada” a la Justicia teniendo en cuenta que en pocos días el Tribunal Supremo comenzará a juzgar la ruptura del orden constitucional que se produjo en Cataluña en octubre de 2017.

Ante esto, los populares se reafirman en la defensa de la “unidad nacional, la Constitución y el imperio de la Ley” frente a quienes pretenden romperlas “mediante actos de rebelión o una negociación que equivale a traicionar a España y a todos los españoles”.

Puede leer aquí en catalán los 21 puntos que Torra exigió a Pedro Sánchez durante su reunión de diciembre y que el Govern ha hecho público durante la reunión de la Mesa de partidos catalanes impulsada por el Partido Socialista de Cataluña (PSC) en el Parlament, a la que no acudieron el partido más votado en las últimas elecciones, Ciudadanos, ni el Partido Popular. Tampoco los antisistema de la CUP han acudido.

“No gobernar contra Cataluña”, “hacer efectivo el derecho de autodeterminación del pueblo de Cataluña” y “mediación internacional para negociar en igualdad” son las peticiones que encabezan la lista, en la que también se demanda “respetar la soberanía de las instituciones catalanas y no amenazar con el 155”, “investigar los abusos policiales y económicos contra el pueblo de Cataluña”, “dejar atrás la vía judicial”, “garantizar la separación de poderes” y “poner fin a la complicidad de cuerpos policiales y aparato judicial con la ultraderecha”.

Otras peticiones tienen que ver con la “calidad democrática”, el “respeto a los derechos humanos”, acabar con la “sombra e influencia de la cultura franquista” y los “privilegios derivados del franquismo”, así como “aislar y denunciar a los grupos neofascistas”. También se reclama “emprender un proceso explícito de ‘desfranquistización’ y el debate sobre la monarquía”.

Manuel de Resistencia

Portada del libro de Pedro Sánchez

Por otra parte, Pedro Sánchez publica un libro, Manual de Resistencia, en el que narra cómo su “llegada a la secretaría general del PSOE en 2014, en plena crisis económica global, abrió una nueva época en la formación política”.

 En una nota publicitaria, la editorial Península, anuncia que el lector encontrará en el libro el “recorrido vital” durante el que Sánchez ha demostrado un “proceso personal de resiliencia” en “un cuatrienio de aceleración en la política, donde todo se ha vuelto imprevisible”.

“En estas páginas, entreveradas de reflexiones políticas, acción, traiciones y coraje, el lector descubrirá, además, el lado más desconocido del presidente del Gobierno”, anuncia la editorial, que incluye entre la biografía de Pedro Sánchez (Madrid, 1972), que, tras licenciarse en 1995 en Ciencias Económicas y Empresariales y cursar dos estudios de posgrado, en 2012, se doctoró en Economía por la Universidad Camilo José Cela, donde ejerció de profesor de Economía. En el Senado comenzará en breve una comisión de investigación sobre cómo logró Sánchez ese título.

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