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Renfe “choca” con la CNMC por el libre transporte de mercancías

Renfe

La división de mercancías de Renfe va cuesta abajo…

La operadora pedirá la suspensión cautelar de una resolución del regulador que le impone condiciones para permitir la libre competencia

Renfe ha impugnado por la vía contencioso-administrativa la resolución con la que la Comisión Nacional del Mercado de la Competencia (CNMC) le impone condiciones para que sus empresas competidoras puedan contar con suficientes maquinistas y desarrollar su actividad.

Además, pedirá la suspensión cautelar de la misma, al considerar que dicha resolución es inviable y no favorece en ningún caso el desarrollo de la libre competencia en el transporte de mercancías por ferrocarril.

En una resolución aprobada este miércoles, el organismo regulador impone a Renfe una serie de condiciones para garantizar que las empresas privadas que compiten con ella en el transporte de mercancías cuenten con maquinistas suficientes y puedan ofrecer sus servicios en igualdad de condiciones.

Actualmente, Renfe emplea al 97% de los maquinistas en España, después de que, señala la CNMC, entre 2015 y 2016 Renfe “agotó” la bolsa de maquinistas formados.

Esa fue la razón por la que la Asociación de Empresas Ferroviarias Privadas (AEFP), que representa a la mayoría de los competidores de Renfe en el mercado de mercancías -el de pasajeros aún no está liberalizado en España- denunció ante la CNMC la situación creada por Renfe tras las convocatorias de contratación que realizó durante 2015 y 2016.

La CNMC ha constatado que, en el año 2012, Renfe paralizó los cursos de formación de maquinistas, requisito imprescindible para ejercer la profesión. Las convocatorias no se reanudaron hasta 2016, pero Renfe ya había contratado un año antes a nuevos maquinistas, lo que produjo un efecto llamada para los conductores de las empresas rivales.

El caso es que las convocatorias de empleo de Renfe atraen a los maquinistas de sus competidores porque estos no pueden igualar las ventajas de contratación del operador público; entre otras: por su propio carácter público, por las mejores condiciones salariales o porque tiene el monopolio en el transporte de pasajeros por tren (este segmento aún no está abierto a la competencia en España).

Y claro, tras la “fuga” de maquinistas a la empresa ferroviaria española por excelencia, sus competidores no pudieron suplir esas bajas y sufrieron importantes pérdidas de personal en sus plantillas. Y por tanto, no pudieron ofrecer a sus clientes servicios de mercancías alternativos a los de Renfe. De hecho, según los datos de la CNMC, estas compañías han reducido su actividad de forma notable en 2016 y 2017.

Dada la importancia que tienen los maquinistas para el desarrollo de la actividad por parte de las empresas privadas, así como las necesidades que RENFE prevé para los próximos ejercicios, la CNMC ha adoptado las siguientes medidas:

1.- Renfe deberá comunicar anualmente (antes del 31 de enero) a las empresas ferroviarias, centros de formación y la CNMC su mejor estimación sobre las necesidades de personal de conducción, incluyendo posibles programas de formación, para un periodo mínimo de 2 años; y

2.- Renfe garantizará que en sus convocatorias de personal de conducción el plazo entre su publicación y el primer examen o prueba sea de al menos 3 meses.

Además, para limitar los efectos sobre la pluralidad de la oferta que tienen las contrataciones de Renfe deberá ofrecer, durante tres meses a contar desde la contratación del primer maquinista de cada empresa afectada, un servicio mayorista de tracción de forma no discriminatoria y orientado a sus costes directos a las empresas que hayan perdido, como consecuencia de una convocatoria de Renfe a más del 20% de su plantilla de personal de conducción.

Y este parece ser el quid de la cuestión. Según Renfe, no puede ofrecer un servicio mayorista de tracción a las empresas privadas, ya que tiene su capacidad de producción adaptada a sus propias necesidades. En este sentido, alega que exigir esto afecta a la libertad de empresa e invade la capacidad de Renfe para organizar sus propios recursos.

No es la primera vez que la CNMC “choca” con la ferroviaria española. En marzo de 2017, la CNMC multó a Renfe y a Renfe Mercancías con más de 65 millones de euros por abusar de su posición de dominio.

Se da la circunstancia, además, de que España es uno de los países de Europa con menor tráfico ferroviario en este segmento. Según los datos de la CNMC, por primera vez desde 2010, el transporte de mercancías por tren se redujo frente al de carretera y al transporte marítimo.

Pero esta bajada en el movimiento de mercancías en 2016 no afectó a todas las compañías por igual. Es más, mientras Renfe perdía cuota de mercado, sus competidoras mejoraron todos sus indicadores. Así aumentaron un 10,9% sus ingresos, hasta los 77,8 millones de euros. En cuanto a su cuota de mercado, alcanzaron un 29% (toneladas netas) y un 39% (t.km netas). Igualmente, en términos de ingresos la cuota de estas empresas es creciente, situándose en el 27% (frente al 20,5% en 2014 y al 23,1% en 2015).

Hay que tener en cuenta un último dato para comprender mejor esta “pelea”. Durante 2016, el transporte de mercancías por ferrocarril continúo siendo un mercado relativamente pequeño, con unos ingresos en torno a 290 millones de euros, frente a los más de 2.000 millones del mercado de viajeros. Al contrario de lo que ha sucedido en el ámbito del transporte de viajeros, donde el operador histórico ya comienza a presentar resultados positivos, Renfe Mercancías volvió a tener un descenso de actividad que se tradujo en una caída en los ingresos por transporte de mercancías del 10,1%, hasta los 210 millones de euros…

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