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Más de 400 asesinatos de ETA están aún sin resolver

COVITE

Estas cifras son una vergüenza para la Justicia

De 362 asesinatos de ETA con sentencia sólo en 24 de ellos han sido condenados todos sus responsables

Muchos sumarios de los atentados que se instruyeron en juzgados del País Vasco han sido destruidos

De los más de 800 asesinatos cometidos por la banda terrorista de ETA, alrededor de 400 están sin resolver.

No se ha procesado ni juzgado a ningún terrorista por ellos.

La impunidad de los crímenes de la ETA supera el 40% de los crímenes.

Es la dura realidad sobre el terrorismo etarra que hoy pone negro sobre blanco el Colectivo de Víctimas del Terrorismo (COVITE). Tras una exhaustiva investigación judicial desvela que solo en 24 crímenes de ETA se ha condenado a todos sus responsables.

Después de analizar 572 sentencias de crímenes terroristas de ETA, el estudio concluye que, de un total de 362 asesinatos de ETA con sentencia y, por tanto, considerados resueltos, solo en 24 de ellos han sido condenados todos sus responsables: autores materiales, colaboradores necesarios, cómplices y autores intelectuales.

Durante la presentación del estudio en la Universidad de Deusto en Madrid, las víctimas han constatado que de los 362 atentados con sentencia analizados, 314 tienen la autoría material resuelta. Sin embargo, de esos 314, 290 no puede considerarse 100% resueltos, ya que no se conoce quién dio la orden de cometerlos.

Al mismo tiempo, de esos 362 atentados, 48 no tienen la autoría material resuelta.

La presidenta del Colectivo, Consuelo Ordoñez, ha afirmado que, de todos los jefes de las distintas cúpulas militares de ETA, solo han sido condenados por autoría intelectual, es decir, por ordenamiento e inducción a asesinato, nueve terroristas: Santiago Arróspide Sarasola, Juan Lorenzo Lasa Michelena, Juan Carlos Echeandía Zorroza, Francisco Múgica Garmendia, José Luis Álvarez Santacristina, José Luis Urrusolo Sistiaga, José Javier Arizcuren Ruiz, Francisco Javier García Gaztelu y Ainhoa Múgica Goñi.

El caso del asesinato de Manuel Broseta en Valencia el 15 de enero de 1992 es especialmente llamativo porque tiene la autoría intelectual resuelta pero no la material. Fueron condenados por autoría intelectual los terroristas Francisco Múgica Garmendia, José Luis Álvarez Santacristina y José Luis Urrusolo Sistiaga. Ninguno de ellos, condenados, ha colaborado con la Justicia diciendo quién o quienes fueron los que mataron a Broseta.

En la presentación del informe ha colaborado el catedrático de Derecho Internacional Público y Relaciones Internacionales en la Universidad Rey Juan Carlos, Carlos Fernández de Casadevante, quien ha denunciado la destrucción de sumarios sobre atentados de ETA por parte de juzgados del País Vasco. Este hecho, «sospechoso e inexplicable», dejó de ocurrir desde que la Audiencia Nacional es competente para juzgar los delitos de terrorismo.

El informe comienza narrando lo ocurrido en el caso del atentado contra cuatro agentes de la Policía Nacional ocurrido en 1982 en Rentería.

«Desde finales de agosto de 1982 hasta el 14 de septiembre de ese año, cinco de los seis miembros del comando Donosti se desplazaban con frecuencia al Alto de Perurena de Rentería, en Guipúzcoa, para vigilar la actividad de los miembros de las Fuerzas de Seguridad del Estado que solían circular por allí. Así, cotidianamente, cinco de los seis miembros, los que podían desplazarse en el vehículo que tenían, vigilaron el paraje estudiando cómo cometer un atentado para acabar con la vida del mayor número de miembros de las Fuerzas de Seguridad del Estado posible con los menos riesgos posibles para los terroristas.

Cada día un miembro del comando se quedaba sin participar en la ‘vigilancia’. El 14 de septiembre de 1982 le tocó a Jesús María Zabarte Arregui, conocido como el Carnicero de Mondragón. Ese día, los otros cinco miembros del comando Donosti atentaron mortalmente contra cuatro agentes de la Policía Nacional: Juan Seronero Sacristán, Antonio Cedillo Toscano, Jesús Ordóñez Pérez y Alfonso López Fernández. Su compañero Juan José Torrente Terrón sufrió heridas en el húmero, la región lumbar y las extremidades inferiores que tardaron 270 días en curarse, durante los que necesitó asistencia sanitaria y estuvo imposibilitado para su trabajo profesional.

Cometido el atentado, los integrantes del comando se dieron a la fuga. Sólo existe una sentencia de este atentado, la 17/85 del 16 de mayo, del Juzgado 5, Sección Tercera, Sumario 9/83, en la que se condena a Zabarte a un total de 92 años de prisión por cómplice de cuatro asesinatos y de un asesinato frustrado. Los cinco autores materiales de este atentado que acabó con la vida de cuatro personas están sin juzgar, así como los autores intelectuales. Sin embargo, al existir un juicio y una sentencia sobre este caso, el Estado no investigó más y lo dio por resuelto».

Esta sentencia no es, ni mucho menos, una excepción. Confirman las víctimas de ETA en el informe que hay casos en los que habiendo por ejemplo cuatro implicados directos en un atentado, sólo se procesó y condenó a dos -sin tener en cuenta, además, a los autores intelectuales-.

También hay otros en los que hay pruebas de que un procesado es autor material de un atentado, o por lo menos cooperador necesario, y, sin embargo, en el fallo de la sentencia se le absuelve del delito de forma inexplicable.

Asimismo, los condenados por autoría intelectual, es decir, por ordenar un asesinato, son muy pocos, lo que supone un vacío judicial muy relevante en el caso de una organización terrorista jerarquizada como ETA.

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