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Los ganaderos llaman a la calma y animan a consumir carne española

UPA

Vaca buena….

Frente a la alarma creada desde la Organización Mundial de la Salud, que afirma que comer carne produce cáncer

La Unión de Pequeños Agricultores y Ganaderos (UPA) ha animado hoy a consumir carne española “con normalidad” y a mantener la calma ante “afirmaciones alarmistas”.

Los ganaderos califican así la publicación ayer por parte de la Organización Mundial de la Salud (OMS) de un dictamen que alerta de que algunos productos cárnicos “podrían provocar cáncer de colon”.

“Comer carne es seguro y saludable y si es española, más”, han afirmado los portavoces de UPA, que también han defendido la calidad de sus producciones y han animado a la población a consumir carne “de forma moderada y equilibrada”, en el marco de la dieta mediterránea.

Desde UPA recuerdan que la propia OMS ha dejado claro que un consumo moderado no sólo no es perjudicial, sino que es saludable y necesario para nuestro organismo.

Así es. La Agencia Internacional para la Investigación sobre el Cáncer (IARC), la agencia de cáncer de la Organización Mundial de la Salud, se sirvió de un grupo de trabajo de 22 expertos de 10 países que clasificó el consumo de carne roja como probable carcinógeno para los humanos (Grupo 2A).

Dichos expertos concluyeron que comer 50 gramos de carne procesada -salchichas, jamón, carne en conserva y cecina o carne seca, así como preparados a base de carne y salsas-  diariamente aumenta el riesgo de cáncer colorrectal en un 18%.

Sin embargo, Kurt Straif, jefe del Programa de Monografías IARC, puntualiza que «para un individuo, el riesgo de desarrollar cáncer colorrectal debido al consumo de carne procesada sigue siendo pequeño, y que aumenta con la cantidad de carne que se consume». La alarma salta en la OMS porque, recalca Straif, “en vista de la gran cantidad de personas que consumen carne procesada, el impacto global sobre la incidencia de cáncer es de importancia para la salud pública”.

Claro que, como defiende Christopher Wild, director del IARC, «la carne roja -carne de res, ternera, cerdo, cordero, cordero, caballo y cabra- tiene valor nutricional por lo que los gobiernos y los organismos reguladores internacionales deberán equilibrar los riesgos y los beneficios de comer carne roja y carne procesada y proporcionar las mejores recomendaciones dietéticas”.

En este sentido, la Agencia Española de Consumo, Seguridad Alimentaria y Nutrición (AECOSAN) aconseja, tras conocer la nota de prensa emitida por la IARC, mantener las actuales recomendaciones de salud pública sobre el consumo de carne: el consumo debe ser moderado, de no más de dos veces por semana, ya que el consumo continuado y excesivo se asocia a problemas de salud. Así lo recogen todas las guías nutricionales existentes.

Desde la AECOSAN aseguran que el método de actuación de la IARC es mediante grupos de trabajo interdisciplinares que evalúan estudios científicos y publicaciones ya existentes sin realizar ensayos científicos que determinen el riesgo. El sistema de «Monografías» es un programa para identificar peligros, no para evaluar el riesgo. Esto significa que no tiene en cuenta la exposición real al agente con relación a su potencial carcinógeno.

Para evaluar el riesgo real será necesario, por tanto, esperar al informe de la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria como órgano evaluador del riesgo de la Unión Europea. Son sus dictámenes los que sirven a los Estados Miembros para realizar una adecuada gestión de estos riesgos y analizar la relación entre riesgo y beneficio derivado del consumo de los alimentos, para así emitir recomendaciones en función de esta evaluación.

Por todas estas “aclaraciones”, los ganaderos se han mostrado convencidos de que el dictamen de la OMS no tendrá efectos directos sobre los hábitos del consumo de los españoles porque «nuestra dieta ya es mediterránea y saludable». Además, consideran que tanto los hábitos analizados como los productos en los que han basado sus estudios “están lejos” del modelo que se sigue mayoritariamente en España.

A pesar de todo, desde UPA alertan de que “los expertos de la Unión Europea no deben quedarse dormidos -como lo hacen habitualmente- ante lo que puede ser un dictamen con un efecto negativo sobre un sector de la economía muy importante para la economía nacional”. Por eso apelan “a tranquilizar a la población y darle toda la información posible acerca del consumo de carne”.

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