1 de 52 de 53 de 54 de 55 de 5 (Sin votos)
| Print This Post

El PP tumba todas las enmiendas presentadas contra la reforma fiscal

Cristóbal Montoro

Montoro en el Congeso defendiendo «su» reforma

El ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, rechaza subir el IVA

La reforma fiscal superó ayer su primer trámite en el Congreso, gracias a la mayoría absoluta del Partido Popular (PP), que rechazó las 12 enmiendas a la totalidad presentadas por PSOE, Izquierda Plural, UPyD, BNG y ERC, que la tacharon de «injusta y «electoralista». La reforma sí contó con el «apoyo» del Partido Nacionalista vasco (PNV) y Convergencia i Unió (CiU), que se abstuvieron en la votación. Al final, los vetos presentados a los tres proyectos de ley (IRPF, Sociedades e IVA) que componen la reforma fueron rechazados por 172 votos en contra, 118 a favor y las 19 abstenciones de PNV y CiU.

El ministro de Hacienda y Administraciones Públicas, Cristóbal Montoro, aseguró durante el debate que la reforma tributaria permitirá impulsar el crecimiento económico y la creación de empleo, gracias a los 9.000 millones de euros que se pondrán a disposición de los contribuyentes a partir del próximo mes de enero. Durante el debate de las enmiendas a la totalidad, Montoro defendió el momento en que se produce la reforma, que los partidos la oposición califican de electoralista.

«Ahora que se están controlando las cuentas públicas y se cumplirán los ingresos presupuestados previstos; ahora que está asegurada la reducción del déficit público comprometida con Bruselas, estamos en el momento adecuado de bajar los impuestos, repartiendo equitativamente las cargas fiscales y luchando contra el fraude», justificó el ministro, que ha añadido que «bajaremos impuestos para fortalecer la actividad y el crecimiento económico.

Montoro destacó que la reforma fiscal propicia un nuevo sistema fiscal que gana en «progresividad, equidad y justicia», respecto a la última reforma fiscal aprobada en 2006. En este sentido, indicó que la rebaja media en el IRPF será del 12,5% para el conjunto de los contribuyentes pero se centrará en las rentas medias y bajas. El 72% de los declarantes, que cuentan con rentas inferiores a 24.000 euros al año, contarán con una rebaja media del 23,47%. Un total de 1,6 millones de contribuyentes dejarán de tributar. Los asalariados que ganen menos de 12.000 euros al año (mileuristas) ni siquiera tendrán que hacer la declaración y dispondrán de su sueldo íntegro a partir del año que viene.

Montoro presentó una situación económica tranquila, asegurando que «el peligro de naufragio de la economía española ha pasado» y defendió «un nuevo impulso que nos lleve al puerto del crecimiento y la creación de empleo». Y repitió que con esta reforma, que mejorará los salarios y la competitividad de la economía con medidas de estímulo al ahorro de los contribuyentes, autónomos y empresas, y de reducción de su endeudamiento, «se trata de devolver a la sociedad el sacrificio y el esfuerzo realizado para sacar a España de la crisis, ya que supondrá un alivio financiero para familias y empresas, pues devolverá dinero a los bolsillos de todos los contribuyentes».

El titular de Hacienda garantizó que el Gobierno no subirá el IVA, como reclamó expresamente la OCDE, porque sería «innecesario y contraproducente con el fortalecimiento de la demanda interna». «Dañaría el consumo», ha argumentado el ministro, que juega con el aumento de la recaudación de este impuesto, a un ritmo del 7,1% hasta agosto, debido a la mejora de la coyuntura económica y de la lucha contra el fraude fiscal.

La reforma introduce un fuerte aumento de los mínimos familiares en el IRPF, de hasta el 32%, y tres nuevos «impuestos negativos» o categorías de beneficios sociales para familias y personas con discapacidad. Operarán para familias con hijos dependientes con discapacidad, familias con ascendientes dependientes y familias numerosas (3 o más hijos o con 2 hijos y uno con discapacidad). En cada uno de los casos recibirán 1.200 euros anuales, que se podrán recibir de forma anticipada a razón de 100 euros mensuales. Estos ‘impuestos negativos’ son acumulables entre sí y al actual de igual cuantía (100 euros mensuales) que perciben las madres trabajadoras con hijos menores de tres años. Y en el caso de una familia con dos hijos y con unos rendimientos de trabajo de 25.000 euros anuales (ejemplo renta media), la rebaja será del 13,9% de su cuota líquida.

La rebaja del IRPF implicará la bajada generalizada de retenciones. Para autónomos será de mayor calado. El tipo de retención del autónomo profesional con rentas inferiores a 15.000 euros anuales se reduce del 21% al 15%. Este paso se ha hecho de forma urgente, vía decreto-ley, y está operativo desde el pasado mes de julio. Además, la retención para autónomos se reducirá del 21% al 20% en 2015, y al 19% en 2016. De igual forma, se mantiene el tipo de gravamen reducido del 15% para empresas de nueva creación, incluido en la Ley de Emprendedores.

El nuevo IRPF introduce una simplificación del régimen de módulos. De esta forma, se rebaja el umbral de exclusión, de 450.000 a 150.000 euros de ingresos, y de 300.000 a 150.000 euros de gastos. Se excluyen las actividades que facturen menos de un 50% a personas físicas. Quedan excluidas las actividades a las que se aplica el tipo de retención del 1% como las de fabricación y construcción. Permanecerán en módulos actividades como la restauración, servicio de taxi, agricultura y ganadería.

Neutralidad del ahorro. La reforma del IRPF incluye también una rebaja de la tributación del ahorro. Se hace introduciendo progresividad en el tramo superior. La nueva tarifa consta de tres tramos: el primero, hasta seis mil euros, bajará su tributación del 21% al 20% en 2015, y al 19% en 2016; desde 6.000 hasta 50.000 euros, el tipo bajará hasta el 22% en 2015 y al 21% en 2016; a partir de 50.000 euros, el tipo de gravamen se situará en el 24% en 2015, y en el 23%, en 2016.

Bajada de impuestos para empresas. El Impuesto sobre Sociedades incorpora una bajada de tributación y medidas para fomentar la competitividad de las empresas y simplificación de deducciones. Con el fin de consolidar la aproximación de la fiscalidad de las empresas a los países del entorno, el tipo de gravamen general se reducirá desde el 30% al 28%, en 2015, y al 25%, en 2016.

La reforma fiscal incluye un impulso a las actividades de mecenazgo. La deducción por donativos en el IRPF se eleva del 25% al 30%. Para incentivar la estabilidad en la aportación de estos recursos el porcentaje se eleva en otros 5 puntos si se mantiene durante tres años en IRPF y en Sociedades. Para ampliar la participación social en estas actividades, se fija, en dos fases, una deducción del 75% para donativos inferiores a 150 euros. El donativo que exceda de esta cantidad se beneficiará de los otros tipos incrementados.

El proyecto de ley de reforma del Impuesto sobre Sociedades incluye nuevos incentivos a producciones cinematográficas. Para ellas se fija un tipo aplicable a productor y coproductor financiero indistintamente. Será del 20% desde el primer millón, y del 18% por el exceso. Para el coproductor financiero supondrá multiplicar por cuatro la deducción actual, que pasa del 5% al 20%. Además, para atraer producciones cinematográficas extranjeras se crea una deducción del 15% de los gastos realizados en el exterior. Se trata de los mayores incentivos fiscales a la producción del cine y espectáculos registrados históricamente en España.

Y por otro lado, el proyecto de ley introduce una nueva deducción del 20% para apoyar la producción y exhibición de espectáculos en vivo de artes escénicas y musicales.

Algo que le parece poco al PSOE, que, a través de su secretario general, Pedro Sánchez, se comprometió ayer, en una reunión con representantes de la industria cultural española, a incluir en su programa electoral la bajada del IVA cultural –que el PP ha situado en el 21%- «si es posible al nivel más bajo de la UE, como es el caso de Francia (5%)».

También el diputado y portavoz parlamentario de la Izquierda Plural, Alberto Garzón, criticó la reforma del Ejecutivo de Mariano Rajoy, diciendo durante el debate que supone «un ataque al Estado social, ya que no es cierto que la parte más pobre de nuestra sociedad se vea beneficiada por los cambios propuestos». Garzón asegura que «la reforma de Montoro no la van a notar los pobres muy pobres porque hay más de 11 millones de españoles que no declaran el IRPF por razones de ingresos insuficientes».

Al parlamentario de IU le «duele» que «son las rentas más altas las que se ven espectacularmente beneficiadas en comparación con los tramos intermedios. Según Garzón, «la ingeniería fiscal provoca que al final los tipos efectivos que se pagan sean totalmente diferentes entre los de arriba y los de abajo». Y como ejemplo apuntó que «una pequeña y mediana empresa paga de media un tipo efectivo del 18%, mientras una gran empresa puede pagar de tipo efectivo un 10% ó menos. Lo mismo ocurre con las familias».

Además, Alberto Garzón criticó la reforma fiscal «porque no se resuelven los agujeros fiscales, no se resuelve el fraude y no se ataca a esos elementos que, junto al IRPF, al IVA, al Impuesto sobre Sociedades y todos los impuestos en su conjunto, hacen que esto sea regresivo». Porque, argumenta Garcón, «si bajamos los impuestos directos –analizó el diputado de IU- lo que hacemos es que bajamos aquellos impuestos que son más justos y redistributivos, y mantenemos aquellos que son injustos, los que permiten al hijo de un millonario o al millonario comprar un producto y pagar lo mismo que un pobre o el hijo de un pobre por un producto de primera necesidad».

Y ante los reproches del ministro, que acusó a la Izquierda de querer que los españoles paguen más impuestos, Garzón se defendió diciendo que «nosotros queremos bajar los impuestos de los productos básicos. A nosotros nos gustaría bajar los impuestos del IVA, los impuestos de los pañales y subírselos a quien más tiene para cumplir la Constitución, para cumplir los principios de progresividad y equidad».

Tags: , , , , , , , , ,