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El PP quiere dotar al TC de poder de ejecución de sus sentencias

Garcia Albiol

Albiol se hace un selfie con su candidatura

Garcia Albiol: «Nadie va a proclamar la independencia de Cataluña. Se acabó la broma»

A los socialistas les parece «una irresponsabilidad y una deslealtad absoluta»

Lea aquí el texto íntegro de la proposición popular [1]

El Partido Popular ha presentado este martes una proposición de ley de reforma del Tribunal Constitucional que pretende que el órgano judicial tenga la capacidad de multar e incluso suspender a los funcionarios y gobernantes que no cumplan sus sentencias y resoluciones.

El PP ha invitado al Partido Socialista de Cataluña (PSC) y a la Unió Democrática de Catalunya (UDC) de Josep Durán i Lleida a apoyar esta iniciativa. Ha sido el candidato popular a la presidencia de la Generalitat de Cataluña, Xavier Garcia Albiol, quien ha defendido la proposición y ha afirmado que «nadie va a proclamar la independencia de Cataluña». «Se acabó la broma», ha dicho taxativo.

La propuesta, según Garcia Albiol, «es la evidencia de que algunos defendemos a los catalanes que se sienten también españoles no sólo con palabras, sino con hechos». En este sentido ha señalado también que «es un mensaje clarísimo para aquellos que quieren romper Cataluña del resto de España».

Tras invitar a las demás fuerzas políticas a apoyar la Proposición de Ley Orgánica de reforma de la Ley Orgánica 2/1979, de 3 de octubre, del Tribunal Constitucional, para la ejecución de las resoluciones del Tribunal Constitucional como garantía del Estado de Derecho, Garcia Albiol ha afirmado que «veremos la coherencia del PSC que dice una cosa en Madrid y la contraria en Cataluña» y el «supuesto nuevo papel de Unió, que ahora disimulan pero son responsables directos de la deriva independentista que sufre Cataluña».

El PSOE no lo va a hacer, no va a apoyar al PP en este intento de defender la unidad de España. Lo ha asegurado el responsable de Seguridad y Libertades Públicas socialista, Patxi López, quien ha dicho que al PSOE le parece «una irresponsabilidad y una deslealtad absoluta.

«Estamos hablando de una Ley que forma parte de la base fundamental de nuestro sistema constitucional y democrático y el PP quiere imponer su modificación por vía de urgencia, en lectura única, sin buscar el necesario consenso que deben de tener, siempre, siempre, todos estas leyes fundamentales en cualquier país democrático. Es decir, una vez más, el PP, en lugar de hablar, reflexionar y llegar al acuerdo con otras fuerzas políticas, impone su pensamiento único al conjunto del país».

Sobre este aspecto concreto de la ley, el de tramitarla por la vía de urgencia, el portavoz del Grupo Popular, Rafael Hernando, ha explicado que con el trámite de urgencia se pretende que el pleno del Congreso vote la toma en consideración de esta proposición la semana del 14 de septiembre y después vote el texto legislativo el 29 de septiembre. A continuación, la proposición pasará al Senado, para que, en el caso de que se introduzcan enmiendas, pueda volver a tiempo al Congreso y ser aprobada definitivamente antes de que acabe la legislatura.

Pero salvando la «urgencia», en el PSOE consideran, además, que la proposición «conlleva irregularidades legales«. Patxi López sostiene que «la iniciativa se ha presentado sin el preceptivo informe del Consejo General del Poder Judicial y del Consejo de Estado». «No puede ser que, bajo el pretexto de hacer cumplir la Ley, el PP se la salte a la torera», ha puntualizado el ex lehendakari.

Patxi López también ha acusado al PP de instrumentalizar de forma perversa el TC. Y de hacerlo para llevar a cabo «una modificación innecesaria», ya que, defiende, «el Tribunal Constitucional, la legislación española, tiene medios para que se cumplan sus sentencias. Puede adoptar decisiones y puede encargárselas a otros tribunales».

Los socialistas consideran que el PP quiere «convertir al TC, que es el intérprete supremo de nuestra Constitución, en una especie de tribunal administrativo que impone sanciones y multas a quien incumpla sus sentencias, cambiando la naturaleza del Tribunal».

En el fondo, lo que opinan en el seno del Partido Socialista es que el PP sobreactúa electoralmente. «Una vez más el Partido Popular en lugar de buscar el diálogo, la oferta en positivo, juega a la confrontación como única respuesta a la sociedad catalana«, ha dicho López, que ha añadido que «las crisis, los desafíos, se solventan y ganan con política, con diálogo, con consensos…. Que es justo todo lo contrario de lo que ofrece el PP y justo lo que los socialistas estamos dispuestos a ofrecer a la sociedad catalana».

Y a preguntas de los periodistas, Patxi López  ha terminado diciendo que el PSOE no puede votar a favor de esta propuesta, convencido como está de que «estas medidas hay que hablarlas y reflexionarlas con tranquilidad«. También ha señalado que, en su opinión, el PP no busca el consenso con su propuesta, sino «hacer campaña electoral y buscar la confrontación para ganar votos; algo a lo que no va a jugar el Partido Socialista de ninguna de las maneras».

Más tarde, el portavoz del PSOE en el Senado, Óscar López, ha acusado al Gobierno de ser «una máquina de hacer nacionalistas”. López ha espetado al Ministro de Justicia, Rafael Catalá, que “tenemos un Gobierno pirómano que echa gasolina al fuego, gasolina para los independentistas. Y eso es precisamente lo que no necesita este país. Este país necesita un Gobierno que se siente, que dialogue y que llegue a acuerdos y que no alimente un choque de trenes por un puñado de votos que es lo que ha hecho siempre la derecha en este país».

El senador socialista ha subrayado que “este país necesita acuerdos y consensos» y ha puntualizado que eso no es lo que hace el PP con su propuesta de la reforma del TC porque, ha puntualizado, «ustedes se mueven bien en el choque de trenes«.

Pero desde el Gobierno la vicepresidenta, Soraya Sáenz de Santamaría, insiste en que nadie tiene «nada que temer» de la proposición presentada por el PP, salvo que incumpla la ley, porque la reforma lo único que hace es «fortalecer» el marco constitucional. Mientras, el ministro de Justicia, Rafael Catalá, advierte de que la reforma sólo pretende fortalecer el Tribunal Constitucional garantizando el cumplimiento de sus sentencias. En su opinión, la reforma cumple una «laguna» del actual ordenamiento jurídico, ante el hecho de que un gobierno se niegue a cumplir los fallos del TC.

No es lo que opina el presidente de la Generalitat, Artur Mas, quien ha dicho que el PP «se plantea cargarse el Estado de derecho».

En una conferencia en la Cámara de Comercio de Gerona, Mas se ha refirido a la reforma del Constitucional, calificándola de «esperpéntica» e «inquisitorial». «Esto sí que recuerda los años treinta. No es ni Estado de derecho ni calidad democrática, es alarmante», ha subrayado Mas durante su intervención. El presidente catalán espera que «esto ayude a muchos a abrir los ojos». «Con todo lo que se ha luchado para abrir España al mundo, todo esto se va a pique«, ha vaticinado.