1 de 52 de 53 de 54 de 55 de 5 (1 votos, media: 5,00 de 5)
| Print This Post

El Gobierno no reabrirá el almacén de gas Castor

Greenpeace

Greenpeace protestó activamente por el almacén

El informe encargado al MIT concluye que la falla de Amposta fue sometida a estrés como consecuencia de la inyección de gas

El Gobierno no volverá a explotar la instalación de almacén de gas Castor, situada frente a las costas de Vinaroz (Castellón).

La decisión la ha tomado el Ejecutivo después de que el Ministerio de Energía, Turismo y Agenda Digital haya recibido los informes encargados al Massachusetts Institute of Technology (MIT) y a la Universidad de Harvard y que no pueden asegurar con certeza que podrían volver a producirse movimientos sísmicos en la zona si la instalación iniciara su operación.

En una rueda de prensa convocada esta mañana para explicar el resultado de los informes, el secretario de Estado de Energía, Daniel Navia, los profesores Rubén Juanes (MIT) y John H. Shaw (Universidad de Harvard), y el director de Infraestructuras de Enagás, Claudio Rodríguez, han afirmado que los sismos provocados en 2013 en la zona, que coincide con la falla Amposta y con varias ramificaciones de la misma, fueron provocados por el estrés que la inyección de gas sometió a estas fallas.

Los estudios, que comenzaron en octubre de 2015 y han sido realizados por un equipo de siete profesores del MIT y de la Universidad de Harvard en las disciplinas de geomecánica, sismología y geología estructural, confirman que no podría haberse sabido esto mediante los análisis  hechos con metodología estándar.

El 16 de mayo de 2008 se otorgó a Escal UGS la concesión de explotación para el almacenamiento subterráneo de gas natural Castor. El proyecto consistía en la conversión del campo de petróleo abandonado Amposta en almacenamiento subterráneo de gas natural para hacer frente a las necesidades del sistema gasista previstas en ese momento.

En 2010 se comenzó la perforación de los pozos de inyección/extracción de gas. El 5 de septiembre de 2013, estando en fase de pruebas y durante la inyección de gas colchón, comenzaron a producirse una serie de sismos en el entorno de la plataforma Castor.

Se ordenó detener la inyección de gas el 17 de septiembre de 2013, pero los sismos continuaron produciéndose hasta el 4 de octubre. Estos hechos motivaron la suspensión de la operación de almacenamiento.

En julio de 2014, Escal UGS presentó la renuncia a la concesión de explotación y en octubre de ese mismo año, el Gobierno encargó a Enagás la hibernación de las instalaciones.

Actualmente, la instalación se encuentra en situación de seguridad para las personas y el medioambiente, sus pozos están sellados y no existe gas en la plataforma ni en los gasoductos de conexión. Pero el Gobierno debe decidir qué hacer con esta infraestructura, que ha costado más de 1.350 millones a los españoles.

Según Greenpeace, que protestó en su día contra la plataforma, el coste del almacén submarino de gas es uno de los ejemplos más claros de despilfarro de dinero público que se han vivido en España, consecuencia de un modelo energético basado en energías sucias.

Recuerdan los ecologistas que la empresa constructora del proyecto, ACS, recibió 1.350 millones de euros de dinero público después de provocar más de 400 seísmos. Esta cantidad, sumada a los intereses a pagar por el Estado, supondrá un gasto de cerca de 4.400 millones de euros, una suma con la que Greenpeace calcula que se podrían construir 40 hospitales de tamaño medio o conceder 11 millones de becas de comedor escolar.

Recuerdan además desde la organización, que el coste final del proyecto Castor se triplicó sin una explicación aceptable por parte de ACS. Todo el proceso ha hecho que en abril de 2015 el Parlamento Europeo censurara la indemnización, solicitando al Defensor del Pueblo Europeo una investigación sobre si el Gobierno español incurrió en una ayuda estatal prohibida al autorizar el pago.

Por último, los ecologistas consideran que “es necesario desmantelar la plataforma tan pronto como las condiciones lo permitan”, algo con lo que, por el momento no está de acuerdo el actual Gobierno, que considera prudente esperar a ver cómo “se asienta” el almacén.

Y es que según este informe, extraer el gas ya depositado afectaría gravemente a la falla tectónica de Amposta, incluyendo la posibilidad de “una ruptura completa”, lo que podría “provocar un terremoto de magnitud mayor o igual a 6.8”. Por ello, según el ministro de Energía, Álvaro Nadal, “habría que hacerlo con prudencia y seguridad”. De acuerdo con el mismo informe, debido a las presiones en el depósito submarino lo mismo sucedería en caso de reabrir la instalación e inyectar más gas. La zona se encuentra geológicamente “estable” y mejor no tocar nada, ha insistido Nadal en los pasillos del Congreso.

En enero del año pasado el Juzgado de Instrucción 4 de Vinaroz declaró causa compleja las diligencias del “caso Castor” en las que se investigan presuntas irregularidades relacionadas con la concesión de explotación del almacén subterráneo de gas de Castellón.

Tags: , , , , ,