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El Gobierno desvela cómo piensa recaudar 26.000 millones más

Cuadro macro 2019-2022

Si se fijan en estas previsiones no hay un sólo indicador que refleje cifras al alza

España remite a Bruselas el Programa de Estabilidad 2019-2022 y el Programa Nacional de Reformas

El Gobierno promete que la economía española alcanzará en 2022 el equilibrio presupuestario a pesar de que revisa a la baja el crecimiento económico en 2020

La Comisión Delegada del Gobierno para Asuntos Económicos ha actualizado el Programa de Estabilidad 2019-2022 y el Programa Nacional de Reformas de 2019 remitido este martes a Bruselas.

El escenario macroeconómico previsto para el periodo 2019-2022 por el Gobierno de Pedro Sánchez, que, por cierto, está en funciones desde ayer, cuando el BOE publicó su cese, se enmarca en una maduración del ciclo expansivo iniciado en 2014 y en un entorno internacional de ralentización del crecimiento, en particular en la zona euro.

En este contexto, el Gobierno socialista prevé que España siga registrando tasas de crecimiento y de creación de empleo superiores a las esperadas para el conjunto de la zona euro, pero más moderadas que en años anteriores, con un crecimiento del PIB para 2019 del 2,2%, del 1,9% en 2020 y del 1,8% en 2021 y 2022.

Esto significa revisar a la baja la previsión de crecimiento para 2020 y 2021 manteniendo prorrogados los Presupuestos de 2018 el resto del año. La estrategia fiscal del Gobierno pasa por trasladar a 2020 las medidas tributarias incluidas en los fallidos Presupuestos de 2019 (transacciones financieras y servicios digitales), manteniendo el impacto esperado de dichas medidas en 5.654 millones de euros de ingresos adicionales.

El Gobierno prevé que la desaceleración del crecimiento económico sea mayor a la que esperaba el pasado mes de enero y, aunque mantiene el avance del PIB en el 2,2% para este año, lo ha rebajado tres décimas para 2020 y para 2021, hasta el 1,9 y el 1,8%, respectivamente. Para 2022 espera que el crecimiento económico se mantenga en el 1,8%, según consta en la revisión del cuadro macroeconómico que el Ejecutivo ha incluido en la actualización del Programa de Estabilidad para el cuatrienio 2019-2022.

Por el lado del empleo estima que su crecimiento se mantendrá ligeramente por debajo del incremento del PIB, con tasas de variación del empleo equivalente a tiempo completo del 2,1% en 2019, que irán moderándose hasta el 1,6% en 2022. La tasa de paro continuará su trayectoria descendente, y caerá por debajo del 14% en el año 2019 y por debajo del 10% en 2022. La primera EPA del año no refleja el optimismo gubermanental, precisamente.

Por el lado de la oferta y para el período de previsión 2019-2022, se espera que continúe la favorable evolución del mercado de trabajo, creándose 950.000 empleos en el conjunto de 2018 y 2019.

Tras abandonar España el Procedimiento de Déficit Excesivo en el que está inmerso desde 2009, para el año en curso y siguientes es necesario mantener el compromiso con la consolidación fiscal, así como con el crecimiento económico y la creación de empleo.

En este sentido, y a pesar de no haberse podido aprobar un nuevo Presupuesto para 2019, que hubiera permitido conseguir un mayor ajuste en las cuentas públicas, se han adoptado medidas adicionales de ingresos con un aumento de la recaudación previsto de casi 3.800 millones de euros en 2019, que, junto a la moderación del gasto público, permitirán reducir el déficit hasta el 2% del PIB.

Claro que para que esto ocurra deberá ingresar mucho dinero con impuestos ya que el déficit del Estado en los tres primeros meses del año se ha disparado hasta los 6.754 millones de euros, un 57,5 % más que en el primer trimestre de 2018, lo que equivale al 0,54 % del PIB. El Ministerio de Hacienda lo atribuye al «efecto contable del aumento de las pensiones y del sueldo de los empleados públicos de 2018», que se empezó a aplicar en julio de ese año, de manera que no computó en los primeros meses del ejercicio pese a abonarse con efecto retroactivo desde enero, un efecto contable que se neutralizará a mediados de año.

Impuestos España

Y venga a subir impuestos…

Y aquí llega el «rejonazo» que Sánchez quiere hundir hasta las cachas de los contribuyentes. El Gobierno socialista pretende aumentar la recaudación fiscal del 38,9% del PIB en 2018 hasta el 40,7% en 2022. En el documento que puede ver al final de este artículo -página 56- el ministerio de Economía dirigido por Nadia Calviño avanza que la presión fiscal subirá desde el 35,1% en 2018 hasta el 37,3% en 2022, es decir, un incremento acumulado de más de 26.000 millones de euros en cuatro años.

Tal y como detalla el cuadro de la derecha, sube el Impuesto de Sociedades, el IRPF, los impuestos «verdes», se incrementa el impuesto sobre el Patrimonio y se gravan las transacciones financieras y los servicios digitales (tasa google). Así, se consiguen 5.654 millones más cada año…

Sea como sea, el Gobierno prevé destinar los ingresos o ahorros excepcionales (por ejemplo derivados de la reducción de tipos de interés) a la reducción adicional del déficit o de la deuda pública.

Desde 2019 se registrarán superávits primarios, lo que permitirá acelerar el ritmo de reducción de la ratio de deuda pública sobre PIB, hasta situarse por debajo del 90% al final del horizonte de previsión.

Este esfuerzo fiscal se refleja también en la evolución de los niveles de gasto e ingresos públicos. En 2019, los ingresos públicos aumentarán y el gasto público se reducirá ligeramente hasta el 39%, y el 41% del PIB, respectivamente. Este esfuerzo de consolidación fiscal se mantendrá hasta el final del programa de Estabilidad, de modo que, en 2022, los ingresos públicos y el gasto público en términos del PIB se aproximarán al 41%. En este contexto de consolidación fiscal, se dará prioridad al gasto relacionado con el mantenimiento del Estado de Bienestar (educación y sanidad), cuyo peso en el PIB fue del 9,9% en 2017 (último año con datos disponibles de gasto por funciones) así como a las inversiones productivas con el objetivo de que la I+D+i alcance el 2% del PIB en 2022.

La Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF) ha avalado –puede leer aquí su informe– como prudente el nuevo escenario macroeconómico, que viene acompañado de una reducción del déficit desde el 2,47% registrado en 2018, excluyendo la ayuda financiera, hasta una situación de equilibrio presupuestario en 2022, con una reducción del déficit estructural de 1,5 puntos porcentuales de PIB desde el 2,6% de 2018 hasta el 1,1% en 2022.

Por ahora, la economía española continúa demostrando un vigor sólido, tal y como refleja el avance de Contabilidad Nacional publicado ayer por el Instituto Nacional de Estadística (INE) que señala un crecimiento del 0,7% del PIB en el primer trimestre, una décima superior al del cuarto trimestre de 2018.

El Ejecutivo cree que la demanda nacional seguirá siendo el motor del crecimiento pero parece olvidar que la alta deuda que ya aguantan empresas y hogares lastra de manera importante su posibilidad de afrontar más esfuerzos fiscales.

A pesar de todo, el equipo económico de Pedro Sánchez prevé que la inversión en equipo mantendrá una senda expansiva basada fundamentalmente en el crecimiento de la demanda, el saneamiento de los balances de las empresas y las favorables condiciones financieras. En lo relativo al sector exterior, las exportaciones reales de bienes y servicios crecerán a tasas próximas al 3%, superiores a la de 2018 (2,3%). Por su parte, las importaciones crecerán a tasas similares a las de las exportaciones, en línea con la evolución de la demanda.

En este contexto, estima que el saldo de la balanza por cuenta corriente seguirá siendo superavitario, situándose en el 0,5% del PIB al final del periodo de previsión y acumulando 10 años consecutivos de superávit exterior, lo que permitirá seguir reduciendo el endeudamiento externo de la economía.

Y como a partir de 2019 se registrarán superávit primarios, «se acelerará la reducción de la ratio de deuda pública sobre PIB, hasta situarse por debajo del 90% en 2022». Este objetivo se antoja difícil ya que la deuda pública creció en febrero en 13.000 millones de euros.

Puede consultar aquí la actualización del Programa de Estabilidad 2019-2022

Y aquí el Programa Nacional de Reformas para el cuatrienio

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