1 de 52 de 53 de 54 de 55 de 5 (Sin votos)
| Print This Post

Abengoa sigue perdiendo valor tras anunciar el preconcurso

Abengoa

Abengoa está en dificultades

La multinacional energética tiene un plazo máximo de 4 meses para alcanzar un acuerdo con sus acreedores

Abengoa solicitó ayer formalmente ante el juzgado Mercantil número 2 de Sevilla el preconcurso de acreedores mientras sus acciones continuaban desplomándose en Bolsa.

En la jornada de ayer perdieron otro 40% y su capitalización se situó por debajo de los 250 millones de euros. Ahora, los títulos B de Abengoa, que a partir de este viernes dejarán de pertenecer al Ibex 35, cerraron la sesión a 0,252 euros. Por su parte, las acciones A de la energética, que cotizan en el mercado continuo, cayeron un 29,72%, hasta los 0,383 euros.

Abengoa cifra en 8.903 millones de euros su deuda total bruta consolidada, cuyo coste es del 7%. De esta cifra, la mayor partida es deuda corporativa, por un importe de 5.828 millones a un coste medio del 7,6%. El pasivo total del grupo al cierre del tercer trimestre ascendía a más de 24.700 millones de euros.

La agencia de calificación Moody’s ha rebajado ya en dos escalones el rating de Abengoa, que pasa de B3 a Caa2, y sitúa la perspectiva crediticia de la empresa en negativa. Moody’s señala que pese a que la petición del preconcurso de acreedores no supone una suspensión de pagos, «refleja la precaria capacidad de generar liquidez» por parte de la empresa. El nuevo rating de Abengoa muestra la «alta probabilidad de un default y de pérdidas para los acreedores», a pesar de que hay aspectos del negocio subyacente que funcionan «bien».

Desde la emrpesa, el presidente, José Domínguez Abascal, espera lograr un solución viable. Ahora bien, esa solución no pasa porque el Gobierno inyecte liquidez en la energética. El ministro de Industria, José Manuel Soria, calificó ayer la situación de la empresa de «extremadamente delicada» pero descartó la posibilidad de que el Estado la rescate «porque no lo permite Bruselas». Soria espera que, en los cuatro meses de plazo del preconcurso, Abengoa logre una solución renegociando y refinanciando su deuda con los acreedores.

El secretario de Estado de Economía, Íñigo Fernández de Mesa, recordó que la participación pública en Abengoa, a través de préstamos del Instituto de Crédito Oficial (ICO), es «muy limitada» y «muy minoritaria». Y resaltó que para este tipo de situaciones es «muy útil» la Ley de Insolvencias.

Por su parte, el líder del PSOE, Pedro Sánchez, pidió al Gobierno que se implique más y solicitó que, a través del ICO, de avales públicos y de financiación europea ponga «todo de su parte» para buscar una salida a la empresa y «dar seguridad y estabilidad» a sus trabajadores.

Desde el Ejecutivo andaluz, la presidenta, Susana Díaz, ha llamado a las entidades financieras a no dejar caer la empresa, «como hizo España cuando el sistema financiero pasó por momentos de dificultad».

Por su parte, el candidato de IU-Unidad Popular, Alberto Garzón, propone «explorar la vía de la nacionalización» y obligar a la banca privada a «salir en ayuda de esta empresa».

También los líderes sindicales demandaron la intervención pública. Tanto el secretario general de CCOO, Ignacio Fernández Toxo, como el de UGT, Cándido Méndez, reclaman al Gobierno la intervención directa a través del ICO y Bankia.

La «crisis» del grupo Abengoa se precipitó después de que Gestamp renunciase a entrar en su capital. La Compañía informó el miércoles a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) que Gonvarri, sociedad del grupo Gestamp, había roto el acuerdo firmado el pasado 8 de noviembre, por considerar «no cumplidas las condiciones a las que estaba sujeto».

Entre dichas condiciones –que puede leer íntegramente aquí– figuraba el aseguramiento de una ampliación de capital o la suscripción de un «importante paquete de apoyo financiero» por un conjunto de entidades financieras. Abengoa continuará negociando con los bancos para garantizar su viabilidad financiera al amparo del artículo 5 bis de la Ley Concursal.

Según este artículo, la multinacional española, que emplea a 24.300 personas en todo el mundo, 5.573 de ellas en España, tiene un plazo de tres meses, ampliable a cuatro, para intentar alcanzar con la banca un acuerdo de refinanciación o las adhesiones necesarias para la admisión a trámite de una propuesta anticipada de convenio, a fin de evitar entrar en concurso.

Pero es que los bancos acreedores de Abengoa que cotizan en la bolsa española –Santander, CaixaBank, Popular, Sabadell y Bankia– ya han sufrido un castigo generalizado ante las posibles pérdidas que les generaría una futura quiebra de la firma energética, cuyo mayor acreedor, con 2.225 millones de euros, es un banco público de EEUU, el Federal Financing Bank.

Tags: , , , , , , ,