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La Comisión da luz verde a la mega fusión Bayer-Monsanto

Margrethe Vestager

Margrethe Vestager durante la rueda de prensa ofrecida ayer en Bruselas (Foto: EC)

Ambas compañías formarán la empresa agrícola más grande y poderosa del mundo

La Comisión Europea autorizó ayer, 21 de marzo, la fusión «condicionada» de Bayer y Monsanto, lo que supone la creación de la empresa agrícola (semillas y pesticidas) más grande y poderosa del mundo.

La aprobación está sujeta a que Bayer venda una serie de activos, que incluyen prácticamente todo su negocio de semillas y un buen número de productos pesticidas y de semillas.

Bayer también concederá una licencia a BASF sobre su negocio digital, el big data de la agricultura. La denominada «agricultura digital» recomienda a los agricultores cuántas semillas usar, cuánto pesticida rociar y cuánto fertilizante se debe esparcir. Basa estas recomendaciones en datos de campo, datos meteorológicos, conocimiento agronómico y algoritmos. Por lo tanto, esta tecnología puede, por ejemplo, ayudar a minimizar el uso de pesticidas. Esto hace que la agricultura digital sea importante, no solo para los agricultores sino también para el medioambiente.

Blanca Ruibal, responsable de agricultura y alimentación de Amigos de la Tierra afirma que «la fusión de Bayer y Monsanto es una mala noticia para el campo y para toda la ciudadanía. En opinión de Ruibal, la Comisión Europea está favoreciendo la creación de un gigante empresarial que representa el camino contrario: transgénicos, agrotóxicos y, junto a BASF, el monopolio de los datos en agricultura».

La empresa alemana BASF se encuentra también entre las más grandes del negocio agrícola mundial. La creación de estas enormes plataformas de recolección de datos agrícolas permitirá a la nueva fusión de Bayer-Monsanto, así como a BASF, aumentar su control sobre agricultores y agricultoras y eliminar a la competencia, para transformarse así en el «Facebook de la agricultura».

Añade Ruibal que las tres megafusiones anunciadas durante estos años (el año pasado, Dow se fusionó con DuPont y ChemChina compró Syngenta) incluida la de Bayer y Monsanto, permitirán el control del 70% de los agroquímicos a nivel mundial y más del 60% de las semillas que se comercializan por parte de estas mega-compañías.

La fusión aún necesita la aprobación en otros mercados, como los de Estados Unidos y Rusia, pero ayer la comisaria de Competencia Margrethe Vestager ofreció una rueda de prensa para explicar que la decisión tomada por la Comisión no limitará la competencia en un sector importantísimo para los ciudadanos y especialmente para que los agricultores europeos, que deben poder elegir entre diferentes productos a previos asequibles.

Bayer genera la gran mayoría de sus ventas de pesticidas y menos de una quinta parte de las semillas, que es donde  Monsanto genera la mayor parte de su facturación. Aproximadamente un tercio proviene de la venta de pesticidas, principalmente glifosato, que es el pesticida más usado en todo el mundo para matar malezas.

En términos de huella geográfica, Bayer produce aproximadamente el 30% de sus ventas en Europa, mientras que Monsanto tan solo vende un 10% en Europa.

En cuanto a las semillas, Bayer y Monsanto compiten en Europa en los mercados de semillas de hortalizas, como semillas de tomate o de pepino. También compiten en colza y semillas de algodón. La fusión habría eliminado la competencia en las semillas entre las partes y dejado a los agricultores con menos alternativas pero una de las condiciones impuesta por la autoridades europeas es que Bayer venderá casi todo su negocio global de semillas y rastros, incluida su organización de investigación y desarrollo.

Vestager detalló que, en el campo de los pesticidas, el glufosinato de Bayer compite con el glifosato de Monsanto. Y para no acabar con esta «carrera» investigadora, las partes acordaron ceder el negocio de glufosinato de Bayer y sus actividades de investigación. También desinvertirán ciertos activos de Monsanto en tratamientos de semillas para garantizar que este mercado siga siendo competitivo.

«Después de una revisión en profundidad, nuestra evaluación confirmó que este extenso paquete de medidas correctivas elimina todos los problemas de competencia planteados por esta fusión», dijo ayer Vestager, que defendió la venta a BASF porque ésta «no está actualmente activa en los mercados de semillas y tampoco vende un herbicida en Europa que compite con el glifosato».

De todas formas, para calmar a los inquietos por esta mega fusión, la comisaria danesa advirtió que revisarán «cuidadosamente» si BASF realmente cumple todos los requisitos del comprador y si los términos de la venta están en línea con los compromisos adquiridos por Bayer en la fusión. Es más, a Bayer solo se le permitirá implementar la adquisición de Monsanto después de que la Comisión haya evaluado y aprobado la venta del paquete de medidas correctivas a BASF.

Como Bayer y Monsanto son empresas punteras a nivel mundial, la transacción está siendo revisada por las autoridades de competencia de todo el mundo, especialmente de EEUU.

El motivo no es otro que el efecto de la fusión en la competencia en otras jurisdicciones puede ser diferente, dependiendo de los cultivos que se cultiven allí, las estructuras de mercado y el marco regulatorio. Por ejemplo, gran parte del negocio de Monsanto proviene de su cartera de semillas genéticamente modificadas, la mayoría de las cuales no están permitidas en la UE. Las autoridades brasileñas, chinas y sudafricanas han aprobado la transacción con condiciones.

Vestager relató que en su departamento han recibido más de un millón de peticiones, correos electrónicos y tweets de ciudadanos preocupados por los efectos negativos de esta fusión. La comisaria dijo entender estas inquietudes, teniendo en cuenta que esta transacción es la tercera de una serie de fusiones que están remodelando el sector. El año pasado, Dow se fusionó con DuPont y ChemChina compró Syngenta. Y juntos, Bayer y Monsanto serían aún más grandes.

A pesar de estas megafusiones Vestager asegura que «continúa habiendo una fuerte competencia en cada área: Todavía habrá cuatro jugadores globales en semillas y rasgos. Bayer solo puede fusionarse con Monsanto, si descubrimos que BASF puede reemplazar a Bayer como el cuarto jugador al asumir esencialmente las actividades actuales de semillas y rasgo de Bayer. Y las fusionadas también continuarán siendo fuertes competidoras de Dow-DuPont y Syngenta, así como de empresas de semillas puras como Limagrain y KWS.

Y en pesticidas, todavía habrá cinco jugadores globales. Bayer-Monsanto continuará enfrentando la competencia de BASF, Syngenta y Dow-DuPont. Además, cuando aprobamos la fusión Dow-DuPont en julio del año pasado, nos aseguramos de que FMC pudiera tomar el lugar de DuPont como el quinto competidor en esta área».

En cuanto a las preocupaciones por la salud ante el uso de transgénicos y glifosato, Vestager recordó que en la UE hay normas regulatorias estrictas que protegen la salud humana y el medio ambiente. Y avanzó que la Comisión está preparando una propuesta para restringir aún más el uso de ciertos insecticidas llamados «neonicotinoides», ante la gran cantidad de evidencia científica que demuestra que su uso representa un riesgo para las abejas silvestres y las abejas melíferas.

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