‘No habrá paz para los malvados’ triunfa en los Goya al obtener seis estatuillas

Jose Coronado, Alvaro Agustin, Gonzalo Salazar Simpson y Enrique Urbizu con sus Goyas por 'No habrá paz para los malvados'
‘No habrá paz para los malvados’ fue la triunfadora de la 26ª edición de los Premios Goya que se entregaron ayer en Madrid. La película de Enrique Urbizu se alzó con seis galardones, entre ellos mejor película, mejor director y mejor guión original. ‘La piel que habito’ logró finalmente cuatro galardones, así como ‘Blackthorn. La voz dormida’ y ‘Eva’ se llevaron tres cada una y la película de animación Arrugas se convirtió en una de las sorpresas de la noche, llevándose dos Goyas.
La gala, que rozó las tres horas de duración, estuvo presentada por Eva Hache. La humorista tenía muy alto el nivel tras los dos últimos años, presentados por Buenafuente, y su actuación se vio un poco forzada en algunos momentos. La ceremonia comenzó con un número musical en el que acompañaron a Eva Hache actores como Victoria Abril, Belén Rueda, Manuela Velasco, Asier Etxeandía o Miguel Ángel Silvestre. La otra intervención musical de la gala fue uno de los momentos más bizarros de la noche, un rap interpretado por el Langui, junto a un coro formado por Javier Gutiérrez, Antonio Resines, Tito Valverde y Juan Diego.
El duelo principal de la noche parecía estar entre No habrá paz para los malvados y La piel que habito. Finalmente ha sido la primera la que ha obtenido más premios. La película de Almodóvar se ha llevado los premios a la mejor actriz, para Elena Anaya, y mejor actor secundario, para Jan Cornet. Alberto Iglesias, autor de la banda sonora, ha conseguido su décimo premio Goya.
Los premios han sido en general los esperados. La voz dormida, adaptación de la novela de Dulce Chacón dirigida por Benito Zambrano, consiguió los premios de mejor actriz revelación para María León y de mejor actriz secundaria para Ana Wagener. En sus discursos de agradecimiento, ambas recordaron la importancia de este tipo de películas, que mantienen viva la memoria, mientras que León le quiso dedicar el premio Pepita Patiño, la mujer a la que interpreta en la película.
Blackthorn, el western crepuscular de Mateo Gil, obtuvo cuatro premios en las categorías técnicas: mejor fotografía, diseño de vestuario, dirección artística y dirección de producción. La película de ciencia ficción del debutante Kike Maíllo Eva consiguió tres premios, mejores efectos especiales, mejor actor secundario para Lluis Homar —quien protagonizó uno de los discursos más largos de la noche— y mejor dirección novel. Al recoger su premio, Maíllo reclamó a la Academia que eliminen la norma que impide nominar a los menores de 16 años, motivo por el cual su protagonista, Claudia Vega, quedó fuera de las nominaciones. Maíllo dedicó su premio a su joven actriz, a la que pidió que siguiese estudiando.
José Coronado ganó, como pronosticaban todas encuestas, el premio al mejor actor por su interpretación de Santos Trinidad, un policía corrupto y alcoholizado que en su afán por salvar su propio pellejo acaba salvando al mundo. Enrique Urbizu recibió el premio al mejor director y al mejor guión original junto a Michel Gaztambide. No habrá paz para los malvados también consiguió los premios a mejor montaje, sonido y mejor película.
El discurso insitucional fue pronunciado por el Presidente de la Academia, Enrique González Macho y por sus dos vicepresidentas, Marta Etura y Judith Colell. No pudo asistir a la gala Josefina Molina, Goya de honor de este año, debido a problemas de salud.
Cabe destacar también los dos premios obtenidos por Arrugas, ya que es la primera vez que una película de animación consigue un galardón fuera de su categoría, el de mejor guión adaptado. El premio al mejor documental fue para Isabel Coixet, por su película Escuchando al juez Garzón, en la que también participa el escritor Manuel Rivas.
La gala se vio interrumpida en dos ocasiones, la primera por un espontáneo que reivindicaba fondos para el cine extremeño, y la segunda por miembros de Anonymous, plataforma de ciberactivistas que consiguieron entrar en el recinto de la gala pese a las fuertes medidas de seguridad desplegadas. Anonymous también hackeó la página web de la Academia de Cine.
La gala, como suele ocurrir en estos eventos, fue poco ágil y parecía demasiado enlatada. Los vídeos en los que Eva Hache se introducía en las cuatro películas nominadas a la categoría principal estuvieron acertados y resultaron muy entretenidos, pero los sketch protagonizados por Cayetana Guillén Cuervo, dando consejos a los premiados, parecían ser emitidos en el momento más inoportuno.
El monólogo de Santiago Segura, quien entregó uno de los premios, fue uno de los momentos más celebrados de la noche, ya que resultó gracioso y atrevido. Segura reprendió a los académicos por no haber nominado a su película Torrente 4, pese a haber sido la más taquillera del año, y bromeó con los nominados, como Almodóvar, Salma Hayek o José Coronado. Cabe destacar también la exquisita labor de Toni Garrido, cuyos comentarios sobre los premiados mientras estos accedían al escenario resultaron adecuados, interesantes y muy oportunos.
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